jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Poesía?

¿Cómo escribir sobre un romance si nunca has vivido uno?
¿Cómo escribir sobre un misterio si no crees que existan?
¿Cómo escribir sobre un drama si te niegas a llorar?
¿Cómo escribir una poesía si no crees en la belleza?
¿Cómo describir el llanto si nunca has visto una lagrima?
¿Cómo describir la risa si nunca has sido feliz?
¿Cómo describir el alma si nunca las has encontrado?
¿Cómo describir el amor si tienes un corazón egoísta?
¿Cómo escribir sobre un sueño si te niegas a dormir?
¿Cómo escribir un cuento si uno nunca estuvo atento?
¿Cómo escribir sobre la mente si nunca la has visto en silencio?
¿Cómo escribir sobre el cielo sin admitir que eres un pecador?

sábado, 7 de noviembre de 2009

Una historia chocante

No me canso de leer las mismas historias una y otra vez, siempre puedes encontrar en ellas algo nuevo y maravilloso que aporte a tu vida.
No me canso de leer las mismas historias, las tragedias y desamores, el desencuentro y la aberración de perderlo todo por un mismo motivo.
Y es que muchos de los grandes artistas han perdido su don al haberse enamorado.
¿Será que el destino de aquel que decide dedicar su vida a embellecer el mundo tener una vida horrible?
Es difícil imaginar una persona que no ame, es difícil imaginar un artista que no se haya enamorado, así sea de su arte…
¿Cómo podemos confiar en las palabras del poeta si en su interior solo hay vacío?
¿Es cierto que el amor es el asesino del arte? Pues para mí es todo lo contrario.
Quien no ama sus obras es un hombre dedicado al fracaso, quien no ama a su familia, a sus amigos, es un hombre destinado a la miseria… ¿Cómo podría entonces salir algo hermoso de un hombre que se está pudriendo por dentro?
Por eso insisto… no me canso de leer las mismas historias una y otra vez, las historias de desamor, de tragedia, de alegría también, de dicha, de esperanza.
No me canso de leer las biografías de aquellos grandes hombres que me inspiran hoy en día… de cómo llegaron a ser lo que fueron… de cómo algunos sufrieron y perdieron mucho por dedicarse a lo que amaban.
Es cierto… a veces uno pierde el talento para el arte… porque su talento nunca fue el arte… su talento fue el amor.
Me gusta representarme como este ultimo tipo de personas… aquel tipo de persona que vive de lo que ama… parafraseando a un cantante actual “No se puede vivir del amor” yo opino todo lo contrario… no hay otra forma de vivir que no sea amando… amando lo que se fue, lo que se es, y amando lo que se será… porque para el amor como para la vida no existe el tiempo.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Frenesí

Frenesí carnívoro-destructor… Así catalogo a mi forma de ser… Un desquiciado que pelea por lo que quiere, llevándose consigo lo que encuentra en su camino… Decidido, despiadado, impredecible e incontrolado… Vestido de oveja la mayor parte del tiempo, soy un lobo al acecho de la presa perfecta… El mundo me ha hecho así, me ha convertido en lo que soy hoy… Con mi carácter y mi forma de ser, con mi templanza y mi paciencia que parecen no existir… Soy el hombre que observa la luna con amor en sus ojos, agradecido que cada día de se me permite luchar por mi existencia una vez más…
Astuto, manipulador, calculador… Mi careta ante los demás… Esperanzado, comprensivo, observador… Es mi manera de plantar cara contra todo lo que día a día azota mi verdad… Son miles de demonios golpeando contra mi puerta… Son miles también las cosas por las que vale la pena no ceder…
Intento y yo se que puedo, acabar con la rivalidad, pero de que serviría vivir en un mundo donde el sentido de las cosas desapareció con nuestra realidad… incomprensible, sincero, engañoso y revelador… Es el corazón de un luchador que lo ha dado todo por morir luchando, incluso su propia vida…

martes, 3 de noviembre de 2009

Vestigios de un todo unificado

“El calor abrumador de una noche sin recuerdos, de sentimientos pasajeros y terminaciones nerviosas mal funcionales… un despertar incómodo, un mal pasaje por el sendero de la vida… pisadas mal dadas, vislumbres pasados que no llevan a nada, un tal vez, un por qué, un si, un no… es el sentir de la brisa sobre tú cuerpo, el éxtasis de estar solo y acompañado en todo momento, es el movimiento imparable de tu cuerpo eufórico, de tu estado alterado de percepción… es el caminar despierto por la avenida a media noche y estar dormido al mismo tiempo por la mañana… es el observar y el ser observado, es la revolución armada por un medio pacifico… es un horrible sueño de una noche de verano.”

La vida como una carretilla

Yo veo la vida como un montón de personas que viajan a través de ella con una gran carretilla a cuestas… cargan en ella sus triunfos, sus pesares, su dinero, sus amores, su odio, sus males…
De pequeños nacemos con las manos vacías… y al final de nuestros días nada nos llevaremos…
Pero instruimos al niño a que se compre una carretilla… cómprate la mejor, la más grande, la más lujosa; de esa manera podrás cargar mas premios, podrás cargar mas sueños, mas poder…
Usamos nuestra ambición como carretilla para cargar con lo que tenemos, con lo que conseguimos, con lo que nos dan… algunos nos dan amor, nos dan alegría… otros nos dan rocas, nos dan odio, nos dan pesares…
Y así vamos, con nuestra carretilla a cuestas llevando todo lo que en nuestra vida hemos cargado… a veces observamos el interior de nuestra carretilla… analizamos lo que tenemos, lo que tuvimos… lloramos, extrañamos, anhelamos
Nos sentimos abrumados de tener tanto peso que cargar con nosotros… pero en cuanto vemos a alguien con su carretilla más cargada nos convertimos en competidores… y comenzamos a llenar nuestra carretilla más y más con falsedades.
La gente se burla de los que tienen poco en su carretilla… desprecia a los que tienen mucho en ella… y al observar su propia carretilla desean cambiarla por otra.
Pero nadie nos ha dicho que no necesitamos una carretilla… pues no necesitamos cargar nada… al cargar con ella perdemos libertad… no podemos subir las grandes colinas con una carretilla cargada de rocas. No podemos disfrutar de nada porque constantemente tenemos que sacar viejas cargas para colocar nuevas cosas… y cuando sacamos algo de nuestra carretilla nos entristecemos porque no lo recuperaremos jamás.
Nunca disfrutamos nuestros logros… solo los cargamos con nosotros para que los demás vean que nuestra carretilla no está vacía… así sea infelicidad lo que llena nuestra ambición… así sean solo rocas lo que cargamos nos sentimos orgullosos, porque pensamos que es malo tener nuestra carretilla vacía.
Nunca pudimos ver a aquellos que se han librado de sus cargas y viven en lo alto de la colina porque nunca llegaremos a la cima de nada… solo lograremos tener una carretilla más y más pesada… una carretilla que en el final de nuestros días quedara de lado y nadie llevará consigo… una carretilla que no trae ningún beneficio… solo es un intento de pared que contiene nuestros miedos… pero que gracias a ella no podemos disfrutar de la emoción de vivir en el temor y en la hermosura de la vida… gracias a nuestras carretillas jamás llegaremos a disfrutar de lo que es bailar en la colina.

jueves, 29 de octubre de 2009

Soledad

Una vez, todavía lo recuerdo claramente, mientras charlaba con una de mis mejores amigas ella me confesó algo que me impactó enormemente… su confesión estaba tan llena de sinceridad e inocencia que realmente me hizo admirarla mucho más como persona… recuerdo cuales fueron sus palabras exactas “Es difícil de explicar, pero creo que mi mayor miedo, es el miedo a quedarme sola”
¿De donde surge ese miedo a la soledad? Durante generaciones nos han dicho que el ser humano es un ser social. Nos han dicho que necesitamos de la sociedad para sobrevivir, pero que tanto de esto es cierto y que tanto de esto es un invento mismo de la sociedad. Cuantos de nosotros no hemos sentido la necesidad de estar solos alguna vez en nuestras vidas. ¿Entonces como podemos afirmar que la necesidad del hombre es permanecer rodeado de personas?
Recuerdo que un amigo mío solía decir “Yo nunca estoy solo”. Y pensando bien en sus palabras uno descubre que tenía razón. ¿Qué es la soledad? ¿Cómo podemos estar solos en un mundo rodeado, no solo de personas, sino también de vida?
Y mas aun… ¿Cómo podemos admitir tener miedo a la soledad si nunca nos compenetramos enteramente con las personas?
He notado que las personas que temen quedarse solas son ese tipo de personas que plantan una barrera entre ellos y el mundo… una barrera de pura protección que no les deja acercarse enteramente a la otra persona pero que así mismo las previene de sufrir.
Sufrir por amor es una de las cosas más comunes del mundo, y también es una de las cosas más hermosas del mundo.
Incluso el sufrimiento tiene su lado lindo. Quien no ha escuchado decir “Prefiero haber amado y perdido, que nunca haber amado” el problema con las personas es que comienzan a aceptar aquello que tienen cuando lo han perdido… reconocen el camino cuando están por el final.
Yo digo que si disfrutáramos cada segundo de nuestro amor, cada instante, si nos compenetráramos en él, si aprovecháramos hasta la última gota de alegría que nos brinda cuando lleguemos al final de una relación no nos sentiríamos dolidos, nos sentiríamos agradecidos con aquella persona que nos ocasionó tanta dicha, aquella persona que estuvo dispuesta a compartir de su amor con nosotros y aceptar que nosotros compartamos de nuestro amor con el/ella.
Por eso insisto, el miedo al final solo viene cuando uno no ha disfrutado el camino, si tienes miedo a la soledad es que no has disfrutado al relacionarte, si tienes miedo de que una relación termine es porque no has disfrutado el amor, si le tienes miedo a la muerte es porque no has disfrutado la vida. Así que propongámonos algo, disfrutemos aquellas cosas que nos hacen felices mientras estén con nosotros, para luego no sufrir por ellas cuando nos falten

miércoles, 28 de octubre de 2009

Ansiedad

Mi padre me solía decir… “Si te quieren ver te van a venir a ver”… Y he vivido con esa filosofía toda mi vida… se ve que cuando niño uno aprende de lo que le dicen los mayores y lo toman todo como verdad… ciertamente para mí el día de hoy, esto sigue siendo una gran verdad…
Gracias a consejos como ese pude desarrollar paciencia, y día a día voy matando mi ansiedad… no es que sea algo que me preocupe, no es que quiera dejar de ser ansioso, ni que quiera cambiar, pero a medida que pasa el tiempo voy observando esa faceta de mi vida desvanecerse…
Cuando realmente querés algo lo querés en ese mismo instante, lo querés ahora, lo querés ya!... pero la vida va a su tiempo, no al tuyo…
Hoy me recuesto, recuerdo y río… me río de mí mismo, me río de cómo la desesperación se apoderaba de mí a cada instante, de cómo la ansiedad me comía las entrañas… y analizando mi vida hoy, descubro que todo sucedió por un motivo, que nada llego antes ni después, que todo cayó a su momento y que hoy no estoy desconforme con nada…
Eso es lo que sucede cuando se vive en el hoy, todo te parece más hermoso, todo te parece mas especial… todo parece desarrollarse de la manera perfecta y sentís que no hay manera de lograr algo mejor…
Pero cuando se vive en el pasado, o cuando se vive en el futuro… a la vida siempre parece faltarle algo, parece faltarle eso que esperas, eso que tuviste… eso que te han dicho debes de tener…
Es una suerte que el futuro nunca llegue… siempre es hoy, nunca es mañana… es una suerte que el pasado se desaparezca en el recuerdo… es una suerte que para la vida no exista el tiempo, porque de ser así la vida sería una porquería y no sería la maravilla que hoy es…